Delicada, alegre y poderosa. Así es la caléndula, una de las flores más queridas tanto en jardinería como en el mundo del bienestar natural.
En esta guía te contamos todo lo que necesitas saber sobre sus propiedades, beneficios y cómo puedes aprovecharla, tanto en casa como en el jardín.
¿Qué es la caléndula y por qué es tan valorada?
La caléndula (Calendula officinalis), también conocida popularmente como «flor maravilla» o «flor de difunto», es mucho más que una planta bonita.
Originaria del sur de Europa y perteneciente a la familia Asteraceae, esta herbácea anual se reconoce fácilmente por sus pétalos de tonos cálidos —entre el dorado y el naranja intenso— que parecen capturar la luz del sol en cada floración.
Desde la Antigua Roma hasta la medicina ayurvédica, la caléndula ha sido utilizada como planta medicinal para tratar heridas, quemaduras leves y afecciones cutáneas.
Su uso se documenta en tratados medievales de fitoterapia, y aún hoy sigue presente en fórmulas modernas de cosmética ecológica y remedios naturales.
Propiedades medicinales de la flor de caléndula: la aliada natural de tu botiquín
La caléndula no solo es bonita; es medicina natural concentrada en forma de flor. Su perfil terapéutico es uno de los más completos dentro de la herboristería tradicional, y sigue ganando protagonismo en la fitoterapia moderna por sus múltiples aplicaciones.
Aquí te desglosamos sus principales beneficios:
Desinflamatoria y calmante
Gracias a su alto contenido en flavonoides y mucílagos, la caléndula actúa como un eficaz antiinflamatorio natural. Al aplicarla sobre la piel, reduce la hinchazón, alivia rojeces, calma eccemas y mejora notablemente las molestias provocadas por picaduras de insectos, dermatitis o erupciones. Es ideal para pieles sensibles o reactivas.
Cicatrizante y regeneradora
Sus compuestos bioactivos, como los triterpenoides y el ácido salicílico natural, estimulan la regeneración celular. Esto convierte a la caléndula en un remedio excelente para tratar heridas superficiales, rozaduras, pequeñas quemaduras (incluidas las solares) o grietas. Su acción cicatrizante favorece una curación más rápida y sin dejar marcas.
Antiséptica y antibacteriana
La caléndula posee propiedades antimicrobianas que ayudan a prevenir infecciones cutáneas leves. Por eso se utiliza en pomadas y sprays limpiadores para primeros auxilios, especialmente indicados para tratar rasguños, heridas en niños o zonas delicadas como el contorno del pañal.


Digestiva y suavemente antiespasmódica
En forma de infusión, la flor seca de caléndula se convierte en una opción eficaz para aliviar molestias estomacales leves, como acidez, digestiones pesadas o espasmos intestinales. Su acción calmante en el tracto digestivo la hace útil también como coadyuvante en casos de gastritis o colon irritable leve.
Antioxidante y protectora celular
Contiene carotenoides y vitamina C, dos potentes antioxidantes naturales que ayudan a proteger las células del daño oxidativo. Esta propiedad también está vinculada a su capacidad para combatir el envejecimiento prematuro de la piel y apoyar la salud inmunitaria.
Beneficios cosméticos: caléndula para tu piel y tu cabello
Más allá de sus usos medicinales, la caléndula es una joya botánica en el mundo de la cosmética natural. Rica en antioxidantes, betacarotenos, flavonoides y aceites esenciales, se ha ganado su lugar como un ingrediente versátil, eficaz y apto incluso para las pieles más delicadas.
Ideal para pieles sensibles, secas o con tendencia atópica
Su acción calmante y emoliente la convierte en un activo esencial para tratar pieles irritadas, con eczemas, rosácea o sensibilidad extrema. Las cremas con extracto de caléndula reducen el enrojecimiento, calman el escozor y mejoran visiblemente el confort cutáneo. Por eso es un básico en productos para bebés, como cremas del pañal o lociones corporales suaves sin perfumes sintéticos.
Tónico facial natural con efecto antiinflamatorio
El hidrolato de caléndula, obtenido por destilación al vapor, es perfecto como tónico facial para pieles inflamadas, con acné o estrés dérmico. Ayuda a calmar brotes, equilibrar el pH y dejar la piel fresca y revitalizada sin resecar. Si se combina con aloe vera o manzanilla, potencia aún más sus beneficios.
Cosmética capilar suave y eficaz
En champús, acondicionadores o mascarillas, la caléndula actúa como un calmante natural del cuero cabelludo. Es especialmente útil en casos de dermatitis seborreica, descamación, picores o cueros cabelludos sensibles a los sulfatos. Además, aporta brillo, suavidad y protección a la fibra capilar sin apelmazar.
Bálsamos labiales y cremas de manos
El extracto oleoso de caléndula es un ingrediente fetiche en cosméticos protectores. En bálsamos labiales repara grietas, hidrata en profundidad y protege frente al viento, el sol o el frío. En cremas de manos, combate la sequedad y ayuda a regenerar la piel agrietada, sin dejar sensación grasa.
Cosmética casera con caléndula
Si eres fan del do it yourself, puedes infusionar las flores secas en aceite vegetal (como aceite de oliva o de almendras dulces) y usar esa base para crear cremas, ungüentos o aceites corporales. Esta maceración casera es perfecta para pieles reactivas, tatuajes recién hechos o como after sun.


Cómo preparar una infusión o ungüento de caléndula
¿Quieres llevar sus beneficios a casa de forma sencilla? Aquí van dos recetas infalibles:
Infusión de caléndula (uso interno o externo)
Ingredientes:
- 1 cucharada de flores secas de caléndula
- 1 taza de agua caliente
Preparación:
Hierve el agua, añade las flores y deja reposar 5–10 minutos. Puedes beberla para aliviar molestias digestivas leves o usarla como tónico natural para limpiar la piel.
Aceite macerado de caléndula (uso externo)
Ingredientes:
- Flores secas de caléndula
- Aceite base (oliva, almendras o jojoba)
Preparación:
Coloca las flores en un tarro de cristal limpio y cúbrelas con el aceite. Deja reposar en un lugar cálido y oscuro durante 3-4 semanas, agitando suavemente cada pocos días. Luego cuela y guarda en un frasco oscuro.
Precauciones: Evita su uso si tienes alergia a las plantas de la familia Asteraceae. Para uso externo, haz una prueba en la piel antes de aplicar en áreas grandes.
Caléndula en jardinería: belleza y salud en tu jardín
Además de sus beneficios medicinales y cosméticos, la caléndula es una joya en el huerto y el jardín:
- Flor muy resistente: crece sin problemas incluso en suelos pobres o con poca agua.
- Atrae polinizadores: abejas y mariposas adoran sus flores, lo que beneficia a tus cultivos.
- Actúa como planta compañera: repele ciertas plagas del huerto (como nematodos o pulgones), protegiendo otras plantas.
- Color durante todo el año: en climas suaves puede florecer incluso en invierno.
Ya sea en maceta, jardín o bancal, cultivar caléndula es un regalo para los sentidos y para el ecosistema de tu hogar.
¿Lista para invitar a la caléndula a tu vida? Ya sea como infusión relajante, aliada de tu piel o flor ornamental, esta maravilla natural siempre tiene algo que ofrecer.
En Niudalia Bloom, puedes encontrar semillas seleccionadas y consejos prácticos para que florezca contigo.









